Un tanque de tormentas es una infraestructura esencial, pero gran parte de su funcionamiento ocurre bajo tierra y resulta difícil de observar durante una visita. El reto era explicar el recorrido del agua a públicos institucionales y escolares sin contar con documentación técnica completamente definida.
Se desarrolló una experiencia formada por una maqueta conceptual, un modelo 3D digital interactivo y un atril táctil de 43 pulgadas. La capa física ofrece contexto; la digital permite entrar en cada parte y ordenar las fases del proceso.
La interacción sincroniza el contenido con la iluminación de la maqueta. Desde la lluvia y la recogida hasta el procesamiento, filtrado y reutilización, el visitante sigue una secuencia comprensible en lugar de recibir una explicación abstracta.
La producción exigió reconstruir el sistema a partir de fotografías, planos antiguos y reuniones con el equipo técnico. Ese trabajo de interpretación permitió convertir información fragmentaria en una representación coherente y didáctica.
Instalada en el propio tanque, la solución sirve para visitas institucionales y excursiones escolares. El resultado hace visible una infraestructura oculta y ofrece una herramienta reutilizable para explicar su función ambiental y urbana.